Fill out the form below for a free consultation

Información sobre el seguro de accidentes de trabajo en Arizona

Los abogados de Snow, Carpio & Weekley, PLC cuentan con experiencia en la defensa de los derechos de los trabajadores de Arizona. La legislación del estado de Arizona exige que casi todos los empleadores dispongan de un seguro de accidentes de trabajo. Este seguro tiene por objeto cubrir el pago de los tratamientos médicos, la terapia de rehabilitación, los ingresos no percibidos y otros gastos cuando un trabajador se lesiona durante su actividad laboral. Si bien esta cobertura está destinada a brindar ayuda a trabajadores que han sufrido lesiones, no siempre es sencillo obtener la indemnización que le corresponde al trabajador. Si desea obtener la indemnización plena que se merece, póngase en contacto con Snow, Carpio & Weekley, PLC para una revisión gratuita de su reclamo.

Nuestros abogados de Phoenix poseen experiencia y le ofrecen toda la información que necesita conocer en materia de leyes que regulan las lesiones e invalidez de trabajadores; por ejemplo:

Régimen legal sin atribución de culpa

Uno de los aspectos más importantes del régimen legal del seguro de accidentes de trabajo es que no procede la atribución de culpa. En efecto, las prestaciones no aumentan ni disminuyen en virtud de la culpa de la persona que haya provocado el accidente. Si surge de la realización de la actividad laboral, la lesión debe contar con esa cobertura de seguro. La eliminación de los aspectos de la culpabilidad es una de las formas en que este régimen legal fue concebido para garantizar prestaciones oportunas sin la presencia de objeciones al respecto.

Prestaciones del seguro

El seguro de accidentes de trabajo asigna el pago de prestaciones con ciertos límites. En general, todo gasto médico relacionado con la lesión debe contar con cobertura. También tiene derecho a un cierto porcentaje de los ingresos no percibidos por la imposibilidad de trabajar. En algunos casos, corresponde el pago de prestaciones por invalidez permanente. A cambio de la renuncia a una indemnización plena por lesiones y otros gastos, el régimen legal establece la posibilidad de acceder a prestaciones inmediatas. Sin embargo, las compañías de seguros a veces abusan de este sistema mediante demoras y rechazos injustificados. Esto es así porque el proceso de audiencias del caso, en vez de utilizarse para llegar a la resolución de controversias de buena fe, se aprovecha para demorar el procedimiento a fin de ejercer presión para concretar un acuerdo extrajudicial o forzar el abandono del reclamo. Esto puede implicar la presencia de mala fe en la tramitación del seguro de accidentes de trabajo.

Notificación de lesiones laborales

Una vez que ha ocurrido una lesión en el trabajo, el empleador tiene el derecho de recibir una notificación para poder investigar el asunto y ofrecer tratamiento para reducir los efectos de la lesión. Este requisito legal opera en interés de ambas partes. No notificar una lesión como corresponde puede hacer que no proceda el reclamo del seguro de accidentes de trabajo; por lo tanto, es importante presentar la notificación al empleador tan pronto como sea razonable si la lesión requerirá tratamiento médico u ocasionará la imposibilidad de trabajar.

Presentación del reclamo de seguro de accidentes de trabajo en Arizona

Asimismo, es importante presentar el reclamo de seguro de accidentes de trabajo en Arizona tan pronto como sea posible, ya que en general, la determinación inicial de la aceptación o el rechazo del reclamo por parte de la compañía de seguros tarda alrededor de 30 días. El reclamo de seguro de accidentes de trabajo se puede presentar ante las autoridades estatales (Industrial Commission of Arizona) de dos maneras. El trabajador lesionado puede presentar el reclamo directamente ante esas autoridades; de lo contrario, lo hará el médico u hospital que brinde el tratamiento, ya que tienen la obligación de informar de cualquier accidente laboral.

Aceptación o rechazo de reclamos

Una vez que las autoridades de la Industrial Commission of Arizona (ICA) reciban el reclamo, la compañía de seguros del empleador recibirá la notificación pertinente. Si bien no existe un límite de tiempo para que la ICA curse la notificación, suele tardar entre siete y diez días. Cuando la compañía de seguros reciba la notificación, tendrá 21 días para aceptar o rechazar el reclamo formalmente. Si no lo hace en ese plazo, tendrá la obligación de ofrecer las prestaciones desde la fecha de la notificación como si esta hubiese sido aceptada, hasta el momento en que emita un rechazo formal.

Proceso de audiencias del seguro de accidentes de trabajo

En caso de rechazo de un reclamo, se deberá presentar una solicitud de audiencia ante la Industrial Commission of Arizona. Esto hará que el reclamo vaya a audiencia ante un juez administrativo de Arizona. Ambas partes tendrán el derecho de producir pruebas y presentar testigos y registros clínicos, así como llamar a médicos para que testifiquen en la causa. No bien se reciba la contestación del reclamo y se inicie el proceso de audiencias, tomará por lo general un mínimo de seis meses y con frecuencia un máximo de un año para que el juez dicte sentencia. En la audiencia, disponer de un abogado con experiencia en casos de indemnización por accidentes de trabajo es muchas veces de suma importancia, dado que existe una gran cantidad de asuntos que pueden ser objetados por la otra parte.

Etapas de la situación de salud e invalidez

En general, hay tres etapas de aceptación de un reclamo de seguro de accidentes de trabajo [siglas en inglés]: invalidez total y temporal (TTD), invalidez parcial y temporal (TPD), e invalidez parcial y permanente (PPD). Cada una de estas etapas se basa en decisiones de los profesionales médicos. El cambio de categoría entre una y otra etapa se hará en función de la opinión del médico tratante o el profesional “independiente” que realice el examen médico a petición de la compañía de seguro. Si bien los médicos que llevan a cabo el examen suelen ejercer la profesión con imparcialidad, las compañías de seguros a veces programan exámenes médicos a los que se conoce como “independientes”, realizados por profesionales que tienen reputación de dar opiniones parciales en favor de esas compañías, para que puedan evitar el pago de prestaciones de salud e invalidez a los trabajadores lesionados. Este es uno de los casos en que surgen controversias que deben resolverse mediante el proceso de audiencias o, en ciertas circunstancias, una acción judicial por la mala fe de la contraparte.

Invalidez total y temporal (TTD)

Por sus siglas en inglés, TTD significa que la persona se halla en situación de invalidez total temporal, o bien imposibilitado para el trabajo a causa de la lesión. En este caso, el médico indica que el trabajador lesionado no puede volver al trabajo, ya sea porque se necesita tiempo para el diagnóstico de la lesión y no se desea que empeore la situación, o bien porque se requiere más tiempo de curación o porque hay otros fundamentos de importancia según la opinión del médico. Durante esta etapa, la compañía de seguros tiene la obligación de pagar la totalidad de los gastos médicos relacionados con la lesión laboral conforme los autorice el médico asignado.
Además, deberá pagar dos tercios de los ingresos no percibidos, por medio de la entrega de cheques de pago cada quince días. El tope de los ingresos que reconoce la ley del seguro de accidentes de trabajo depende del año en que haya ocurrido la lesión. Para lesiones sufridas en el año 2009, el tope de los ingresos que reconoce la ley es de 3,600 dólares por mes, por lo que la prestación máxima por invalidez será de 2,400 dólares. Una compañía de seguros puede objetar la situación de invalidez total y temporal mediante un dictamen médico que indique que el trabajador está en condiciones de regresar al trabajo. En este caso, puede que sea necesario llevar el asunto a audiencia.

Invalidez parcial y temporal (TPD)

Las siglas TPD significan que usted aún necesita atención médica pero, según el médico, puede volver a sus tareas laborales sin problema, o tal vez realizando un trabajo distinto o menos arduo. Durante esta etapa, la compañía de seguros sigue teniendo la obligación de pagar la totalidad de los gastos médicos que ordene el médico asignado, pero solamente pagará dos tercios de la diferencia entre el salario mensual promedio y los ingresos que el trabajador “esté en condiciones de ganar” según las limitaciones de salud. Este tipo de situación suele ser motivo de disputa judicial cada vez con mayor frecuencia. El trabajador muchas veces alega que su empleador no tiene posibilidad de ofrecer un trabajo menos arduo, y que ha buscado otro trabajo de este tipo sin tener éxito, por lo que considera que tiene derecho de seguir percibiendo las prestaciones por invalidez. Las compañías de seguro, a su vez, pueden objetar que el trabajador podría haber conseguido otro trabajo menos arduo, por lo que consideran que corresponde reducir las prestaciones por invalidez, teniendo en cuenta los ingresos que, a su criterio, el trabajador estaba en condiciones de ganar, por más que no haya percibido ninguna suma de dinero por su trabajo. El rechazo de las prestaciones por invalidez es una táctica que se utiliza a veces con el fin de presionar a un trabajador desesperado a que llegue a un acuerdo extrajudicial por un valor inferior a lo que le corresponde. En esta etapa, el pago de cheques por invalidez debe hacerse, como mínimo, cada 30 días.

Invalidez parcial y permanente (PPD)

Las siglas PPD aluden a que el paciente ya no requiere de tratamiento médico continuo por más que el trabajador tenga una invalidez permanente como consecuencia de la lesión. En este caso, el médico del trabajador o el de la compañía de seguros presenta un dictamen en cuanto a que el paciente ha recibido el máximo beneficio del tratamiento médico ordenado y que su continuación no reportará ninguna mejora adicional de la lesión. La invalidez permanente por una lesión grave puede otorgarse a partir de una clasificación de discapacidad irreversible.
Este tipo de clasificación puede asignar o no asignar prestaciones por la invalidez permanente. Existen dos tipos de invalidez permanente, según las prestaciones sean programadas o no programadas. En el primer caso, corresponde el pago de prestaciones dinerarias “programadas” a causa de la invalidez, independientemente de qué efecto tenga sobre la vida del trabajador o su capacidad de trabajar. Por otro lado, la invalidez con prestaciones no programadas asigna el pago mensual de una pensión vitalicia por la pérdida de la capacidad de generar ingresos. En general, si un trabajador está en condiciones de volver a percibir el salario que tenía a la fecha de la lesión, no hay pérdida de la capacidad de generar ingresos y, por lo tanto, no corresponde el pago por invalidez. En cambio, si a causa de la lesión el trabajador solamente puede percibir un salario inferior, el pago por invalidez se calcula a razón de un 55% de la pérdida de capacidad laboral reconocida y se paga mes a mes. Es frecuente que este tipo de casos de indemnización por accidentes de trabajo en Arizona se resuelvan por vía judicial.

Cambio de domicilio

Todos los clientes de nuestra firma de abogados deben notificar a nuestra oficina el cambio de domicilio o número de teléfono, a fin de que se pueda cumplir con el requisito legal de información a las autoridades estatales (Industrial Commission of Arizona), la compañía de seguros y las demás partes interesadas en el asunto. Esto también es muy importante porque, como sus abogados, necesitamos contar con información actualizada en nuestros archivos para poder comunicarnos con usted para informarle de trámites procesales como atestiguaciones, audiencias, nombramientos de peritos médicos y otros asuntos sobre la causa.

Investigaciones

Nuestros clientes deben saber que las compañías de seguros pueden llevar a cabo investigaciones para confirmar que las lesiones y limitaciones que alega una persona son reales. Además, deben tener en cuenta que todo lo que hagan podrá ser grabado en video y utilizado como prueba en el procedimiento judicial.

Atención continuada

En Arizona, se puede asignar una atención continuada en caso de lesión grave. Esto constituye, en general, un derecho de volver a ver al médico varias veces al año para recibir medicamentos u otros tratamientos menores cuando empeora o se intensifica la lesión residual. En el régimen de atención continuada, el reclamo permanece cerrado, pero se autoriza el tratamiento del trabajador lesionado. Además, una vez que se obtiene su aceptación, el reclamo podrá volver a abrirse para que se pueda obtener otro tratamiento médico de la enfermedad, siempre que revista alguna característica nueva, adicional o no descubierta anteriormente a partir de la fecha de cierre del reclamo. La reapertura del reclamo inicia el proceso de pago de las prestaciones por atención médica e invalidez desde el principio.